¿Qué es el diseño de producto? Por qué es necesario en cualquier empresa
El diseño de producto es un proceso que combina la creatividad, la investigación, el análisis y la estrategia con el objetivo de resolver problema reales de los usuarios, que estén alineados con los objetivos del negocio.
El diseño de producto va mucho más allá de la creación de productos físicos, digitales o tecnológicos. Se trata de una disciplina que integra la creatividad, la innovación, la estrategia y la visión de negocio con el objetivo de resolver problemas reales y construir valor tanto para los usuarios como para las empresas.
Es por esto que, el diseño de producto se aplica tanto en la creación de empresas, funcionalidades dentro de un proyecto ya creado o en la creación de nuevas startups o modelos de negocio. Pero no todo acaba ahí, dada la ideosincrasia de esta metodología el diseño de producto también puede ayudar en en la mejora de procesos internos de las compañías, la optimización de sistemas o en la mejora de la operativa logística de cualquier negocio negocio ayudando a detectar problemas y encontrando soluciones que aporten valor.
¿Qué se necesita para ser un buen diseñador de producto?
En el diseño de producto el límite está en nuestra capacidad para imaginar soluciones que mejoren la vida de las personas y los resultados de negocio aportando valor en el proceso. En este post te detallaré un poquito más cómo funciona y cómo se aplica esta disciplina para que la puedas integrar como metodología de trabajo para tí o para tu empresa.
Es por esto que un buen diseñador de producto no sólo tiene que ser una persona con ciertas dosis de creatividad que le permitan aportar soluciones sencillas a problemas complejos. Un product designer tinene que tener una gran capacidad de observación que le permitan investigar y detectar problemas, unas buenas herramientas de comunicación que le permitan transmitir tanto el conocimiento adquirido en la investigación como las soluciones propuestas de una forma sencilla y adaptada a cualquier perfil dentro de una empresa o sector, desde el CEO, pasando por los equipos financieros, los desarrolladores de tecnología y los propios usuarios o clientes del producto.
De todos modos, por no desviarnos mucho del tema, te dejo este post en el que podrás profundizar más en este rol y entender así qué hace realmente un diseñador de producto en su día a día.

¿Qué hace un diseñador de producto en una empresa?
El diseñador de producto es un perfil experto en aportar soluciones sencillas a problemas complejos. Estos problemas se dan desde diferentes ámbitos. Existe la falsa creencia de que los diseñadores de producto son los que, por ejemplo, te diseñan una web... y esto no es así.
Un diseñador de producto utiliza herramientas como el design thinking, la investigación de mercado o los mapas de empatía para ser capaz de entender los problemas de cualquier proyecto o negocio a diferentes niveles. Si nos centramos por ejemplo en un producto o servicio tecnológico. El product designer es el encargado de entender los problemas que tienen los clientes de ese servicio, las bondades y problemas que tiene la tecnología con la que está desarrollada ese producto o servicio y cuáles son los objetivos de negocio.
Con esta visión 360º de todos estos problemas, el diseñador de producto tiene los ingredientes necesarios para ser capaz de entender la dimensión real del problema y poder construir soluciones que sean capaces de aportar valor a los usuarios cumpliendo los objetivos de negocio.
Para que te hagas una idea más clara y poniendo pie en pared. Steve Jobs es quizás el diseñador de producto más reconocible en nuestra era moderna. Él no diseñaba una web, diseñaba todo un ecosistema aportando soluciones a diferentes niveles que permitían crear el imperio que es Apple a día de hoy, de hecho, por si te es de utilidad, te sugiero que veas mi análisis de la presentación de Steve Jobs del primer iphone ya que, es un ejemplo de manual, de todo lo que es capaz de hacer un diseñador de producto.
¿Cuáles son las fases del diseño de producto?
La concepción de cualquier nuevo producto o servicio no suele ser un proceso lineal. La creatividad depende mucho de el análisis profundo del sector sobre el que tengas que dar soluciones, del contexto social en el que se enmarque un producto o servicio, de las capacidades o recursos que tenga una empresa para implantar y desarrollar esas nuevas ideas.
Es por esto que no encontrarás en el diseño de producto una metodología de trabajo que sea lineal y en la que A+B=C. El diseño de producto aporta soluciones simples a problemas que son multifactoriales y, en ese proceso se suele partir de algo más parecido a una madeja de hilo que, el diseñador de producto es capaz de ir deshaciendo y convirtiendo en algo mucho más lineal y sencillo.

En definitiva el diseñador de producto es capaz de detectar en qué fase está cada proyecto y es capaz de ir convirtiendo la incertidumbre en certidumbre. Aunque, por hacerlo más sencillo aquí te explicaré las fases fundamentales sobre las que trabaja cualquier idea un buen product designer:
Investigación en el diseño de producto
La base de cualquier solución es comprender el problema y, para ello, es fundamental investigar y adquirir conocimiento sobre el área en que se quieran aportar soluciones. No importa si el problema es que tus clientes no entienden tu producto, si la tecnología actual no es capaz de solucionar una problema concreto o si tu negocio quiere ganar más dinero.
Como te decía unas líneas más arriba, el diseñador de producto es un observador en busca de problemas que solucionar y se apoya en la investigación para poder detectar esos problemas.
Empatizar con los problemas reales de tu producto
El diseño de producto sin empatía sería imposible. Diseñar significa, en primer lugar, entender a las personas y ser capaces de conectar con ellas. Es fundamental comprender ¿Cuáles son sus problemas? ¿Qué les motiva? ¿Qué los frustra? No basta con ofrecer algo que funcione; el diseño de producto plantea retos y formas de ir más allá con el fin de crear soluciones que conecten con las emociones y necesidades de tus clientes.
La diferencia entre servicios que están diseñados centrados en el usuario y los que no es que, al utilizarlos, las personas tienen esa sensación de “esto lo han hecho pensando en mí”. A nivel más técnico esto es lo que se llama diseño centrado en el usuario que es la metodología que se basa en poner a las personas en el centro del proceso de diseño y de toma decisiones, algo que puedes empezar a dominar aprendiendo cómo entrevistar a tus usuarios correctamente.

Además y como Tip personal basado en mis más de veinte años de experiencia diseñando productos y servicios, los buenos diseñadores de producto son capaces de empatizar no sólo con los clientes si no con todos y cada uno de los roles necesarios para que una idea se convierta en realidad. Desde el CEO, pasando por el director financiero, proveedores o el desarrollador que tira la úlitima línea de código, un diseñador de producto es capaz de empatizar con todo ellos con el fin de entender el problema y las expectativas de todos ellos de cara a construir una solución lo más sencilla posible.
Definir los problemas reales de tu negocio
Gracias a la investigación y aplicar la empatía 360º un diseñador de producto es capaz de definir los problemas de una forma clara y estructurada.
Como te comentaba anteriormente, el diseñador de producto tiene que tener unas altas capacidades comunicativas que tienen que ser capaces de adaptarse a cualquier contexto. Ser capaz de comunicar los problemas de una forma sencilla, estructurada y adaptada a cada foro concreto es fundamental en el proceso de concebir nuevos productos o servicios.
Además, ser lo que yo llamo "El Dueño de la Empatía" de un proyecto hace que, el diseñador de producto canalice todo el conocimiento adquirido en equipos multidisciplinares, haciendo entender a todos los perfiles que no trabajan solos y que, sus decisiones, tienen impacto no solo en los usuarios si no en los costes de la emprea o en el tiempo de implementación técnica de la idea.
Un pequeño ejemplo para que lo entiendas. Si tuviéramos dinero y tiempo infinito en una empresa, podríamos contratar todos los recursos y capacidades técnicas necesarias para desarrollar la mejor solución posible a cualquier problema que hayamos detectado pero, como la realidad no es esa, el proceso del diseño de producto suele requerir de tomar decisiones adaptadas tanto al tiempo como a los recursos disponibles aportando valor a los usuarios y al negocio en el camino y, en eso, un buen diseñador de producto es capaz de encontrar soluciones en todo ese proceso.
Ideación y creatividad para la solución de problemas de negocio
Si la empatía es el corazón del diseño de producto, la creatividad es el alma de esta disciplina. Es esta, la creatividad, lo que nos permite pensar más allá de lo evidente y encontrar nuevas formas de resolver problemas complejos.
El diseño de producto, por lo general, es un perfil mucho más humanista que técnico. Aunque, en esencia, todo su proceso creativo se fundamenta en el método científico que todos hemos estudiado en el colegio.
Una vez detectados y definidos los problemas de una forma estructurada, el diseñador de producto es capaz de aportar soluciones específicas a cada uno de esos problemas haciendo que el proceso de diseñar un producto o servicio sea, dentro de lo que cabe, un proceso sencillo en el que poder ir entregando valor en todo el ciclo de vida de ese proyecto.
Pero el trabajo de un diseañdor de producto no es solitario. Las ideas muchas veces surgen dentro de los proyectos en las personas que más conocen sobre un tema por lo que, no serán pocas las ocasiones en las que el diseñador de producto ayude a fomentar la creatividad de otros o les ayude a inspirarse con el fin de aportar soluciones creativas a algún problema detectado.
Prototipar y testar tus ideas
Como te decía en puntos anteriores de este post, el proceso del diseño de producto nunca suele ser lineal y, es responsabilidad del diseñador de producto ayudar a los equipos a navegar desde la incertidumbre a entornos de mayor certidumbre que permitan avanzar.
Es por esto que el prototipado y el testeo de ideas es una herramienta fundamental en este proceso. Las ideas y las soluciones suelen ser muy bonitas y exentas de problemas hasta que nos ponemos a construirlas. Por esta razón, el product designer se ayuda de prototipos que le permitan evaluar las ideas ya sea a nivel de usuario o incluso para experimentar con nuevas tecnologías.
Gracias al auge de la Inteligencia Artificial, los diseñadores de producto pueden actualmente desarrollar prototipos funcionales de una forma bastante rápida, lo que permite evaluar experiencias cercanas al producto final con usuarios o formas de desarrollar nuevas funcionalidades con los equipos de tecnología lo que, en definitiva, permite dar certidumbre de una forma bastante rápida a muchas áreas a explorar dentro de la concepción de un nuevo producto, servicio o funcionalidad.
¿Qué diferencia hay entre un diseñador de producto y uno de UX?
La eterna duda pero... ¿No es lo mismo un diseñador de producto que uno de UX? ¿no hacen lo mismo? y la respuesta es clara y definitiva ¡NO!
Como habrás visto en este post un diseñador de producto tiene que construir soluciones desde una visión 360º de un problema. El diseñador de producto tiene que saber de todo bastante sin ser experto en nada. Bueno, es experto en una cosa, construir soluciones que aporten valor al usuario y al negocio. Como habrás visto hasta aquí, el diseñador de producto construye esas soluciones trabajando con varibles que van desde la parte de negocio, los usuarios o la tecnología y tiene que ser capaz de entender la complejidad real de un producto, servicio, funcionalidad o negocio para ser capaz de construir soluciones simples que aporten valor.
Los diseñadores de UX son expertos en dibujar interfaces, en crear flujos dentro de un producto o servicio para definir como tiene que interactuar un botón concreto o qué animaciones tiene que haber dentro de un servicio pero, por ejemplo, no tienen porque conocer en detalle los objetivos de negocio.
¿Por qué se piensa que un diseñador de producto es lo mismo que un diseñador de UX?
Se tiende a pensar que un diseñador de producto y un diseñador de UX son lo mismo porque, bien es cierto que comparten metodologías como el design thinking para solucionar problemas cada uno a su nivel. El diseñador de producto a nivel de negocio y el diseñador de UX al nivel de la experiencia de usuario.
Además no son poco los diseñadores de UX que acaban evolucionando a ser diseñadores de producto. Un diseñador de UX con curiosidad por cómo se construyen las cosas o cómo funciona el negocio, los costes operativas, el ROI y este tipo de términos acabará evolucionando de forma casi natural a ser un diseñador de producto ya que empezará a ver las soluciones a los problemas desde otras perspectivas diferentes.
El diseño de producto va más allá de crear productos
Como habrás visto en este post, el diseño de producto no va de crear cosas bonitas o funcionales. La verdadera magia de esta metodología se da cuando aplicamos esa mentalidad de diseño a todos los niveles de un negocio. Desde tener que innovar a la hora de concebir un nuevo producto o servicio, pasando por la mejora de procesos internos que eficientan la compañía hasta evaluar y concebir soluciones que aporten valor al cliente final.
Innovar, crear nuevas empresas o nuevos productos y servicios no es sólo investigar y sumar A+B. Las buenas ideas no sólo lo son por ser funcionales, tienen que ser también sostenibles y escalables a nivel de negocio y es ahí donde el diseño de producto saca a relucir todo su arsenal de trabajo para poner orden en el caos y tener un proceso que permita dar certidumbre dentro de la incertidumbre que siempre supone convertir cualquier idea en una realidad que aporte valor al negocio y a tus clientes.
