Qué es una visión de producto y cómo construirla
Tener una idea brillante no es el único requisito para crear un producto o servicio que aporte valor al mercado. De hecho, en muchas ocasiones, esas ideas que parecen locas al principio —si, esas ideas que te generan la duda de si merece realmente la pena que te armes de valor de cara a superar el miedo a compartir tus ideas— son las que, en muchas ocasiones, tienen más potencial.
Pero para que esas ideas no se queden en el aire y acaben sonando a puro humo, necesitas algo más que tu propio entusiasmo y ganas por convertirlas en un negocio o producto que sea sostenible y capaz de aportar valor a tus clientes a la vez que hacer crecer de alguna manera tu cuenta de resultados.
Tu idea tiene que ser comunicada de una forma sencilla y comprensible para cualquiera. Ya sea que tengas que vender tu idea a tus jefes dentro de la empresa, a inversores o a tu propio equipo de trabajo, si estos no son capaces de entenderla sin tener que hacer un doctorado, estarás muy lejos de poder llevar esa idea a una realidad tangible capaz de aportar valor.
Y es por todo esto que, tener una buena definición de tu visión de producto te acerca mucho a poder convertir cualquier idea en realidad.
¿Qué es una visión de producto?
Una visión de producto es, básicamente, una frase o declaración capaz de definir de una forma clara y sintética tu idea, el público al que va dirigida y el valor que aporta para al mercado.
Por desgracia en las empresas suele menospreciarse este ejercicio de síntesis léxica de una idea. Me explico, no son pocos los profesionales con los que me cruzo que tienen muy clara su idea pero necesitan horas y horas de explicaciones para poder demostrarte hacia donde quieren ir y porque su idea es la sangre de unicornio capaz de solucionar cualquier problema empresarial.
¡Ojo! las ideas más sencillas son como un iceberg lo que se ve puede ser pequeño pero, por debajo, el bloque de hielo es infinitamente mayor. Es por esto que no quiero que me mal interpretes. Cualquier idea por sencilla que pueda parecer tiene un motón de matices y aristas que, bien trabajadas, son lo que aportan un valor real a los usuarios y al mercado.
Pero, una buena visión de producto es aquella capaz de conectar propósito con solución de una forma clara, directa, sencilla y entendible por cualquiera.
¿Qué es una buena visión de producto?
Una buena visión de producto es aquella capaz de exponer y clarificar de una forma rápida y sencilla tanto el problema que se ha detectado como el propósito de tu idea y el valor que es capaz de aportar al mercado y a los usuarios.
Esto, que suena breve y sencillo, es un ejercicio de síntesis brutal de todo lo que supone concebir un servicio, empresa, negocio o funcionalidad dentro de un producto ya existente y sobre el que se quiere innovar o mejorar.
Además, una buena visión de producto tiene una serie de valores que "a priori" parecen intangibles cuando la ves escrita o es comunicada pero que mueven la aguja de la productividad dentro de la empresas de una forma impresionante te explico a continuación.
¿Cuál es el objetivo de una visión de producto?
El objetivo fundamental de una visión de producto es transmitir de una forma sintética el valor de una idea.
En el punto anterior te contaba que además una buena visión de producto es capaz de mover la aguja de la productividad dentro de las empresas y de los equipos de trabajo y esto es por una sencilla razón. He trabajado con cientos de profesionales en mis más de veinte años de carrera dedicados al diseño de producto y la innovación y, cada persona y cada profesional es un mundo con unas características únicas.
Sin ánimo de irme por las ramas. Cuando tu transmites una visión de producto de una forma sencilla y capaz de comprenderse por cualquier persona consigues un efecto mágico en los equipos de trabajo. Todo el mundo sabe hacia donde tiene que dirigir sus decisiones y, si has descrito bien tu visión de producto, te vuelves prácticamente imprescindible en el proceso de ejecución de cualquier idea.
👉 Nota y experiencia personal: Yo siempre digo que, mi trabajo como Product Designer es detectar y analizar los problemas durante una semana. Dedicar un par de días o tres a encontrar soluciones a esos problemas y, ser capaz de comunicarlo para que lo entienta todo el mundo a través de una frase que sea fácil de entender por cualquiera (esto último es tu visión de producto).
El problema es que, como en el ejemplo del iceberg, mucha gente se suele quedar con esa frase dicha en un minuto y consideran que eso es un ejercicio muy sencillo y simplista mientras, por otro lado esos mismos se apuntan la frasecita en un papelito y la van vendiendo como suya por todas las esquinas... pero este es otro tema que daría para otro post 🙃
¿Cómo construir una visión de producto?
En el vídeo que encabeza este post es un tutorial que te invito a ver en el que te muestro una herramienta visual muy sencilla que, a modo de "mapa mental", te permitirá ir construyendo tu visión de producto y hará que, esa idea más clara o más difusa que tienes en mente en mente se transforme en una realidad tangible, fácilmente comunicable y comprensible por cualquier persona.
Aún así, por si prefieres seguir leyendo, voy a pasar a detallarte los elementos fundamentales a la hora de construir una visión de producto y te anticipo que no necesitas un software complejo o metodologías difíciles de entender: solo una estructura simple y clara que te permita ir contestando preguntas que son clave para definir de una forma sencilla tu visión de producto.
¿Cuál es tu idea?
El primer punto a la hora de definir tu visión de producto es que seas capaz de responder a la pregunta, aunque sea de una forma un poco vaga de ¿cuál es tu idea?. No te preocupes si te parece inalcanzable, incluso absurda o si consideras que aún le falta mucho trabajo y muchos aspectos a cubrir. Lo importante es que seas capaz de expresarla de forma simple y, lo más importante, escríbela para poder volver a ella en todo momento.
👉 Experiencia personal: En el diseño de producto los procesos rara vez suelen ser lineales pero, si algo he aprendido en mis más de veinte años de experiencia es que, cualquier certidumbre en el proceso, por pequeña que sea, es siempre un buen punto de partida. Por lo tanto repito, por pequeña y vaga que te parezca esa primera frase, escríbela.
💡 Ejemplo: “Enviar personas a Marte.” (No importa si es realista o no. Lo que importa es que definas bien el qué.)
¿Cuál es el propósito de tu idea?
Una vez que tienes una primera descripción de la idea podemos plantearnos el propósito de nuestra idea y cuestionarnos cosas como... ¿Por qué debería de existir esta idea? ¿Qué problema resuelve mi idea? ¿Qué oportunidad estás capturando con mi idea?
En este punto es donde pasamos de la emoción a la reflexión. No es solo soñar, es detectar algo real en el mercado, en los usuarios, en la tecnología, en tu barrio, en tu empresa... donde tu idea pueda aportar valor.
📌 Consejo: Haz una pequeña investigación de mercado, escucha a tus potenciales usuarios, identifica vacíos o frustraciones.
¿Quién es el público objetivo de tu idea?
Uno de los errores más comunes es pensar que tu idea es para todo el mundo. Te voy a hacer un pequeño spoiler que te ahorrará un motón de esfuerzo, dinero y frustraciones futuras... Si tu idea es para todo el mundo, seguramente no sea para nadie.
Es por esto que, definir bien tu público objetivo lo cambia todo: desde cómo comunicas hasta qué tipo de soluciones tendrás que construir en el camino.
Para que lo entiendas bien y con un ejemplo muy sencillo. No es lo mismo construir una cuchara para una persona sin problemas de movilidad que para una persona con problemas de movilidad.
Al plantearte tu idea desde la perspectiva del ¿para quién? definirás tu público objetivo y podrás empatizar con ellos y ponerte en los zapatos de esas personas. Esto te permitirá plantearte soluciones adaptadas a ese público objetivo y, este es sin duda, uno de los ejercicios más reveladores e inspiradores de todo el proceso del Diseño de Producto ya que te permitirá desde concebir nuevas ideas hasta detectar modelos de negocio en los que quizás no habías caído.
💡Un pequeño truco: suele ser muy evidente caer en el para quién en un usuario final pero, a la hora de construir tu idea puede que tengas que pensar también en quién la financiará, quién tendrá que venderla... y todo esto también es importante a la hora de convertir las ideas en realidad aunque, dependiendo de tu perfil y lo cómodo que te sientas en el proceso, lo mínimo, es definir ese público objetivo al que va dirigida tu idea.
👥 Preguntas que te pueden inpirar: ¿Quién va a usar esto? ¿Quién lo va a pagar? ¿Quién puede financiarlo?
¿Qué necesito para construir mi visión de producto?
Ahora que sabes el porqué y el para quién, puedes empezar a definir el cómo. ¿Qué vas a necesitar para que tu idea funcione? ¿Cómo se traduce la idea en acciones reales, en recursos, en tiempos? Este paso convierte la visión en algo operativo. Es el puente entre la intención y la ejecución.
En este punto la cosa se empieza a ponerse más y más interesante ya que, es justo aquí donde tu idea empieza a coger forma y donde técnicas como el brainstorming te pueden ayudar a ser más creativo en la búsqueda de soluciones a los problemas detectados.
Además, luego todas esas soluciones tienen que formar parte de una estrategia y unos pasos que te ayuden a ir construyendo cada una de esas soluciones con el fin de aportar valor. En este sentido saber cómo construir un roadmap con hitos que apunten a tu visión de producto es fundamental a la hora de convertir cualquier idea en realidad.
Cómo redactar una visión de producto
Pocos procesos innovadores, creativos o de diseño de producto son lineales. En este post te lo he intentado explicar de forma lineal para hacértelo sencillo pero, una vez que tengas descrito de alguna forma alguno de los pasos que se detallan en esta guía, es importante vuelvas a redactar tu idea incluyendo algunos de los puntos sobre los que ya tienes claridad o certidumbre.
Dicho de otra forma, esa frase sencilla que comunicas no suele construirse a la primera, es un proceso iterativo en el que, al ir encontrando certidumbres en el camino vas mejorando tu forma de comunicar y, es por eso, que una visión de producto bien redactada es una de los activos estratégicos más importantes para cualquier empresa, proyecto o equipo de trabajo. Por eso recuerda, una buena visión de producto se traslada a través de una frase clara, breve y poderosa que capture los aspectos fundamentales de tu idea.
¡Recuerda! No obvies esto ya que, esa frase inocente para muchos es la brújula a la hora de tomar decisiones para tí y para tu equipo de trabajo ya que os pone a todos en la misma casilla de salida.
✍️ Ejemplo de visión de producto: “Queremos construir una nueva forma de viajar para permitir a las nuevas generaciones que estén cansadas del turismo habitual descubrir el espacio sin tener que ser astronautas”
¿Quién puede ayudarme a construir una visión de producto?
Un buen Diseñador de Producto es un perfil excepcional a la hora de construir una visión de producto.
Crear esa frase de forma sintética capaz de aunar invetigación y detección de problemas, propuesta de valor y público objetivo no es un ejercicio sencillo y, es aquí, donde un Product Designer con unas buenas capacidades de análisis profundo de los problemas, propuesta de soluciones y, el aspecto más importante a la hora de construir una visión de producto, altas capacidades de síntesis y comunicación te pueden ayudar mucho a tí y a tu equipo a crear esa visión de producto que os haga estar mucho más alineados y ser más productivos en el proceso de lanzar nuevos productos y servicios al mercado.
Una buena visión de producto te acerca a tu objetivo de negocio
Espero haber podido transmitirte de la mejor forma posible cómo construir una visión de producto. Como habrás visto, no necesitas esperar a tenerlo todo claro para comenzar. Al contrario: empezar a estructurar tu idea con una herramienta sencilla como la que te muestro en el vídeo, o siguiendo los pasos de esta guía, es la mejor forma de empezar a convertir cualquier idea o proyecto en una realidad.
Y por último, si ya tienes tu idea bastante clara y bien definida, sería bueno que construyas un roadmap y, en este otro post, te dejo una pequeña guía para crear tu roadmap de manera sencilla.
