Cómo construir una visión de producto
Tener una idea brillante no es el único requisito para crear un producto o servicio que aporte valor al mercado. De hecho, en muchas ocasiones, esas ideas que parecen locas al principio —si, esas ideas que te generan la duda de si merece realmente la pena que te armes de valor de cara a superar el miedo a compartir tus ideas— son las que, en muchas ocasiones, tienen más potencial. Pero para que esas ideas no se queden en el aire, necesitas algo más que tu propio entusiasmo: necesitas tener una visión de producto bien definida que te ayuden a ti a poner claridad en esa idea y, al resto del mundo, a comprender en detalle tu idea y la dimensión de la misma.
¿Qué es una visión de producto?
Una visión de producto es, básicamente, una declaración que define de manera clara y sintética tu idea y, para más inri, sirve de guía al desarrollo de la misma desde su nacimiento hasta su ejecución.
En definitiva, una buena visión de producto es aquella capaz de conectar el propósito con las soluciones permitiendo, a su vez, dar sentido a cada decisión que se tome en el proceso de convertir tu visión en un negocio real.
¿Cómo construir tu visión de producto?
En el vídeo que encabeza este post, te muestro una herramienta visual muy sencilla que, a modo de "mapa mental", te permitirá ir construyendo tu visión de producto y hará que, esa idea todavía difusa que tienes en mente se transforme en una realidad tangible, fácilmente comunicable y entendible por otros.
Cómo verás en el vídeo, o a continuación en este post si prefieres seguir leyendo, para construir una visión de producto no necesitas un software complejo o metodologías difíciles de entender: solo una estructura simple y clara que, unido a las preguntas adecuadas, te permitirá construir tu visión de producto de una forma muy sencilla.
Paso 1: ¿Cuál es tu idea?
El primer punto es que seas capaz de responder a la pregunta, aunque sea de una forma un poco vaga, ¿cuál es tu idea?. No te preocupes si te parece inalcanzable, incluso absurda o si consideras que aún le falta mucho trabajo y muchos aspectos a cubrir. Lo importante es que seas capaz de expresarla de forma simple.
En el diseño de producto los procesos rara vez suelen ser lineales pero, si algo he aprendido en mis más de veinte años de experiencia es que, cualquier certidumbre en el proceso, por pequeña que sea, es siempre un buen punto de partida. Por lo tanto repito, por pequeña y vaga que te parezca esa primera frase, escríbela.
💡 Ejemplo: “Enviar personas a Marte.” (No importa si es realista o no. Lo que importa es que definas bien el qué.)
Paso 2: ¿Cuál es el propósito?
Una vez que tienes una primera descripción de la idea podemos plantearnos el propósito de nuestra idea y cuestionarnos cosas como... ¿Por qué debería de existir esta idea? ¿Qué problema resuelve mi idea? ¿Qué oportunidad estás capturando con mi idea?
En este punto es donde pasamos de la emoción a la reflexión. No es solo soñar, es detectar algo real en el mercado, en los usuarios, en la tecnología, en tu barrio, en tu empresa... donde tu idea pueda aportar valor.
📌 Consejo: Haz una pequeña investigación de mercado, escucha a tus potenciales usuarios, identifica vacíos o frustraciones.
Paso 3: ¿Quién es el público objetivo de tu idea?
Uno de los errores más comunes es pensar que tu idea es “para todo el mundo”. De hecho si tu idea es "para todo el mundo", seguramente no sea para nadie...
Es por esto que, definir bien tu público objetivo lo cambia todo: desde cómo comunicas hasta qué tipo de soluciones tendrás que construir en el camino. Para que lo entiendas, no es lo mismo construir una cuchara para una persona sin problemas de movilidad que para una persona con problemas de movilidad.
Al plantearte tu idea desde la perspectiva del "¿para quién?" definirás tu público objetivo y podrás empezar a plantearte soluciones adaptadas a ese público objetivo, modelos de negocio en los que quizás no habías caído a priori y, todo esto, te guiará tanto a nivel de investigación como de toma de decisiones en el camino de convertir tu idea en realidad.
Un pequeño truco: suele ser muy evidente caer en el para quién en un usuario final pero, a la hora de construir tu idea puede que tengas que pensar también en quién la financiará, quién tendrá que venderla... y todo esto también es importante a la hora de convertir las ideas en realidad aunque, dependiendo de tu perfil y lo cómodo que te sientas en el proceso, lo mínimo, es definir ese público objetivo al que va dirigida tu idea.
👥 Preguntas que te pueden inpirar: ¿Quién va a usar esto? ¿Quién lo va a pagar? ¿Quién puede financiarlo?
Paso 4: ¿Qué necesito para construir mi visión de producto?
Ahora que sabes el porqué y el para quién, puedes empezar a definir el cómo. ¿Qué vas a necesitar para que tu idea funcione? ¿Cómo se traduce la idea en acciones reales, en recursos, en tiempos? Este paso convierte la visión en algo operativo. Es el puente entre la intención y la ejecución.
En este punto la cosa se empieza es donde tu idea empieza a coger forma con ideas. Para este proces técnicas como el brainstorming te pueden ayudar a ser más creativo en la búsqueda de soluciones. Además, luego todas esas soluciones tienen que formar parte de una estrategia y unos pasos que te ayuden a ir construyendo cada una de esas soluciones con el fin de aportar valor.
En este sentido te será muy útil construir un roadmap. Esto te permitirá tener un plan a la vez que estableces hitos y tareas concretas para llevar tu idea a cabo.
Cómo redactar una visión de producto
Como te decía al principio, pocos procesos innovadores, creativos o de diseño de producto son lineales. En este post te lo he intentado explicar de forma lineal pero, una vez que tengas descrito de alguna forma alguno de los pasos que se detallan en esta guía, es importante vuelvas a redactar tu idea incluyendo algunos de los puntos sobre los que ya tienes claridad o certidumbre en una frase clara, breve y poderosa que capture los aspectos fundamentales de tu visión de producto.
No obvies esto ya que, esa frase, será la brújula para ti y para tu equipo de trabajo.
✍️ “Queremos construir una experiencia de viaje interplanetario accesible para las nuevas generaciones.” Una buena visión alinea al equipo, aclara las decisiones y te recuerda hacia dónde vas cuando las cosas se complican (porque se van a complicar).
Herramienta para construir una visión una visión de producto
Cómo habrás visto a través de este post, la herramienta fundamental para construir una buena visión de producto es ser capaz de hacerse preguntas que ayuden a ir dando forma a esa visión de una manera estructurada.
Más allá de eso, te invito a que eches un ojo al video que adjunto al principio del post, ya que ahí podrás ver la herramienta visual que yo utilizo cada vez que tengo que estructurar toda la información necesaria para construir una visión de producto de una forma organizada y profesional.
Una buena visión de producto te acerca a tu objetivo de negocio
En fin, espero haber podido transmitirte de la mejor forma posible cómo construir una visión de producto. Como habrás visto, no necesitas esperar a tenerlo todo claro para comenzar. Al contrario: empezar a estructurar tu idea con una herramienta sencilla como la que te muestro en el vídeo, o siguiendo los pasos de esta guía, es la mejor forma de empezar a convertir cualquier idea o proyecto en una realidad.
Y por último, si ya tienes tu idea bastante clara y bien definida, sería bueno que construyas un roadmap y, en este otro post, te dejo una pequeña guía para crear tu roadmap de manera sencilla.
